martes, 26 de septiembre de 2017

Entre juegos y sacrificios (Bitácora clase)

Para nosotros los juegos son para nuestra completa diversión, nos entretienen, no tienen un sentido más que reunirnos a compartir entre amigos y familiares, pero para los mayas el juego de pelota significaba algo más que un simple compartir.
Para la antigua cultura precolombina el juego de pelota representaba la lucha de los contrarios, pero en una lucha por buscar la supremacía, sino en la armonía para sostener el universo; de tal forma que los ganadores del juego eran privilegiados con el ser sacrficados para dar su sangre a los dioses y así compartir la vida. 


Es así como podemos ver que a pesar de ser una sociedad que ve en los sacrificios el rito normal para perpetuar el orden de los dioses y la armonía del cosmos, sacrificios que no desvalorizan la vida, sino que a través de ellos se ve la gran importancia que este tiene. Matar por matar no tienía sentido para ellos. Sin embargo, entregar voluntariamente la vida es completamente distinto, es ayudar a la armonización del mundo. Resulta un poco extraño para nosotros que condenamos los sacrificios humanos de los mayas, pero vemos con normalidad los asesinatos y la violencia de nuestras ciudades, hasta el putno de ser parte de los video juegos de nuestros niños.

martes, 12 de septiembre de 2017

Cosmovisión y pensamiento

En la clase de Filosofía Latinoamricana se trató sobre como el pensamiento de las distintos pueblos se ve influenciado por la geografía, la naturaleza y el clima; determinando así los elemtos esenciales de su propia cultura y la cosmovisión.
¿Qué podemos entender por cosmovisión? A mi parecer, y siguiendo lo desarrollado en clase, podríamos entenderla como la forma en que las diferentes civilizaciones leen el mundo y la naturaleza que los rodea, determinando así no sólo su ser y pensar y su quehacer.
La cosmovisión de un pueblo no solamente determina elementos esenciales del pensamiento, también influye y se manifiesta en el arte, la arquitectura, la organización social y civil, fenómeno que siempre ha sucedido y sucede en nuestros días.
Leer el mundo que nos rodea es algo que siempre hacemos en búsqueda de las respuestas a las interrogantes más profundas de nuestro ser y hacer, de nuestro origen y destino, de la verdad, entre otras.
Ahora nos podemos preguntar: ¿Cuál es realmente la visión de mundo que hemos heredado de nuestros antecesores? ¿Qué cosmovisión me he construido y cómo influye en mi filosofía de vida? No sé ustedes que responderán, pero de que tenemos una respuesta sí estoy seguro.


martes, 5 de septiembre de 2017

Sobre el ser del "tico"

Algo muy característico de los costarricenses, además del "pura vida", es su tendencia a imitar rasgos culturales ajenos a los suyos en cuanto se pone en contacto con otras culturas. Esta característica del ser costarricense es muy criticada por muchos, sin embargo podemos encontrar su origen en el pasado cuando los pueblos originarios habitaron el territorio de este país centroamericano, ya que, según lo que se ha visto en el curso sobre Filosofía Latinomaricana, Costa Rica fue un fuerte punto de intercambio comercial, este punto llamó mi atención, pues al tener que ser un punton de encuentro entre distintos pueblos.
Teniendo en cuenta lo anterior, podemos vislumbrar un poco de como esta característica del ser costarricense puede estar influenciada por su pasado precolombino, donde los habitantes del territorio "tico" fueron mediadores entre los pueblos del norte y sur del continente. Además, al ser centro comercial era necesario desarrollar la capacidad de adaptación a otras costumbres y formas de pensar, para facilitar la actividad económica, especialmente en el idioma.
Por tanto, puede decirse que los costarricenses pueden agradeser a sus antepasados esa característica tan marcada en los últimos tiempos con el advenimiento de la globalización, y digo agradcer porque este rasgo puede ser de mucha utilidad en el desarrollo de politicas y realciones internacionales como conciliadores y mediadores en conflictos internacionales como sucedió en la década de los ochenta. Claro está que, no se debe de perder de vista que el ser costarrocense es más que esto, y por ende debe de hacer un buen uso de ésta facilidad para relacionarse con otros con el cuidado de no generar una pseudo identidad que no le es propia alejandolo de su propio ser.

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