Para nosotros los juegos son para nuestra completa diversión, nos entretienen, no tienen un sentido más que reunirnos a compartir entre amigos y familiares, pero para los mayas el juego de pelota significaba algo más que un simple compartir.
Para la antigua cultura precolombina el juego de pelota representaba la lucha de los contrarios, pero en una lucha por buscar la supremacía, sino en la armonía para sostener el universo; de tal forma que los ganadores del juego eran privilegiados con el ser sacrficados para dar su sangre a los dioses y así compartir la vida.
Es así como podemos ver que a pesar de ser una sociedad que ve en los sacrificios el rito normal para perpetuar el orden de los dioses y la armonía del cosmos, sacrificios que no desvalorizan la vida, sino que a través de ellos se ve la gran importancia que este tiene. Matar por matar no tienía sentido para ellos. Sin embargo, entregar voluntariamente la vida es completamente distinto, es ayudar a la armonización del mundo. Resulta un poco extraño para nosotros que condenamos los sacrificios humanos de los mayas, pero vemos con normalidad los asesinatos y la violencia de nuestras ciudades, hasta el putno de ser parte de los video juegos de nuestros niños.
